A veces no necesitan que se lo expliquemos otra vez. Necesitan poder verlo.
Los adultos utilizamos constantemente palabras relacionadas con el tiempo: ahora, después, ayer, mañana, el martes, en septiembre, cuando terminemos, más tarde…
Para nosotros son expresiones habituales, pero para muchos niños pueden resultar abstractas. ¿Cuánto dura «un rato»? ¿Cuándo llegará «después»? ¿Qué significa exactamente que iremos al parque «cuando terminemos»?
Explicar nuevamente lo que va a ocurrir no siempre facilita su comprensión. En ocasiones, el niño necesita que esa información deje de ser únicamente oral y permanezca visible durante más tiempo.
Ahí es donde pueden ayudarnos los apoyos visuales.

